¿Hay un Énderflan entre vosotros? ¿Quién está diciendo la verdad y quién está esperando el momento perfecto para clavarte una espada por la espalda? En este juego de roles ocultos, Minecrash, confiar en tus compañeros puede ser un error… y desconfiar de todo el mundo puede ser una buena estrategia.
Minecrash es un juego de deducción social, combate y gestión de recursos en el que cada jugador recibe un Rol Oculto. La mayoría tendrá que colaborar para acabar con el Énderflan, mientras que este tendrá que pasar desapercibido, fortalecerse y sembrar el caos hasta conseguir la victoria. Y si sois cinco o seis jugadores, la cosa se pone todavía más interesante con la aparición de la Bruja, aliada del Énderflan.
¿Lo mejor? Que jugar es muy sencillo y cada partida puede convertirse en una pequeña historia de traiciones, alianzas imposibles y decisiones chungas.

La partida avanza en tres fases. Primero llega el Looteo: lanzamos el dado de Dinero, conseguimos monedas y nos lanzamos al Mercado en busca de Armas, Armaduras y Poderes. ¿Mejoro mi equipo? ¿Ahorro para comprar un Ojo de Énderflan? ¿Me preparo para lo que pueda venir? Las decisiones empiezan desde el primer pasito.
Después, cuando el Énderflan ha sido descubierto, entran en juego los Eventos Random. La ruleta puede poner las cosas patas arriba y obligar a todos a defenderse. Porque, por supuesto, si la partida se está poniendo demasiado tranquila, los Admin tienen que intervenir.
Y entonces llega el momento que todos estábamos esperando: ¡PvP! Ataques, defensas, Poderes, Re-Rolls, contraataques y algún que otro golpe de suerte. Cada ataque exitoso puede acercarnos a los tres Ojos de Énderflan necesarios para abrir el Portal y enfrentarnos a un Final Boss.
Pero Minecrash tiene una vuelta de tuerca especialmente divertida: cuando un Player muere, se convierte en Troll. Ya no puede ganar, pero puede seguir participando para sembrar el caos con sus cartas. Así que aquí nadie se queda mirando la partida desde el banquillo.
Y precisamente ahí está una de las grandes virtudes de Minecrash: es un juego que quiere que pasen cosas. Hay interacción constante, decisiones, faroleo y vacile, dados, robos, ataques y situaciones que pueden cambiar completamente el rumbo de la partida.
Si buscáis un juego rápido de aprender, fácil de sacar a mesa y con capacidad para provocar risas, piques y ese clásico “¡¿PERO POR QUÉ ME ATACAS A MÍ?!”, dadle una oportunidad.
Minecrash no promete partidas tranquilas. Y, sinceramente, menos mal. Si quieres pasar un buen rato, acude a tu tienda habitual y hazte con Min3crash.
¡Nos vemos en las mesas!